Guía expandida: más ideas de regalos de navidad responsables (y bonitos)

Guía expandida de regalos de navidad sostenibles y bonitos

La semana pasada te propuse una mini-guía con 3 tipos de de regalos responsables y bonitos, y otros 3 que definitivamente deberían desaparecer.

Para hoy quise recopilar algunas ideas que pienso que funcionarían muy bien como regalos —adaptándome a las 3 categorías que propuse en la publicación anterior— y que no sólo sirven para navidad sino que puedes tener a la mano para cualquier otro momento en el que quieras dar regalos (que ya hablamos de la desobediencia civil al regalo por compromiso). Aquí van, algunas con enlaces a cosas que a mí me gustan, de diferentes lugares del mundo:

5 ideas de regalos que son experiencias

A mí me gusta pensar que los regalos de este tipo siempre incluyen a la persona que da el regalo, pero no necesariamente debe ser así. Puedes planear experiencias para disfrutar con tu pareja, tu familia o tus amigos, o puedes pensar en opciones para que la otra persona disfrute en compañía de otro ser querido, o —por qué no— en soledad (la soledad es infravalorada, pero de eso hablaremos otro día).

1. Un viaje de fin de semana con todo incluido a algún lugar en el que se pueda disfrutar del contacto con la naturaleza

Este regalo es, en mi opinión, ideal para tu pareja… no sólo estás dando un regalo buenísimo sino que tú misma/o lo disfrutas junto a la persona que lo recibe: descanso, desconexión, tiempo de calidad juntos… es un mega-mix ganador. El año pasado le di un regalo así a mi novio; a él le encantó, a mí me hizo feliz verlo feliz, y los dos compartimos una experiencia que siempre habíamos querido tener: ver ballenas. (Nota aparte: ojalá el bolsillo me diera siempre para regalos de este tipo jajajaja).

2. Un viaje de un día a un pueblo bonito y cercano

Los viajes largos requieren más planeación (y presupuesto), pero seguramente —sin importar dónde vivas— tienes algún pueblo, lago, montaña o parque en las cercanías que vale la pena visitar por un día y para el que no hace falta tener mucha plata. Invita a tu novio/a, hermano/a, amigo/a, a tu papá o a tu mamá, despiértense temprano, tomen un bus y disfruten de un rato agradable en un lugar tranquilo, caminando, nadando o simplemente conversando en el parque del pueblo.

Pueblo Rico
Pueblo Rico, a menos de una hora de Manizales (Colombia).

3. Un picnic para re-descubrir tu ciudad

Para ver nuevos lugares no hace falta salir de tu ciudad… seguramente hay muchos sitios que todavía no conoces o que se merecen una nueva mirada, con otros ojos. Este regalo es una excusa perfecta para reencontrarse con amigos y, a la vez, una buena manera dar un regalo genial a varias personas al mismo tiempo. Elige un parque que te guste, cocina algo sabroso o compra algunas cosas ricas para picar y lleva a tus invitados a disfrutar de la ciudad desde una perspectiva diferente.

4. Una invitación a cine

Los paseos y el picnic requieren un poco más de planeación, y puede que no estés de ánimo o no tengas tiempo de hacerlo. Pero para la invitación a cine no hay excusa: mira la cartelera de tu ciudad, busca una peli que creas que le pueda gustar a tus invitados y avísales para que reserven ese rato para disfrutar del regalo. Mejor aún si para este regalo aprovechas salas de cine independientes que haya en tu ciudad.

5. Una clase para aprender cosas nuevas

Para este regalo las opciones son casi infinitas: clases de baile, cocina, yoga, alfarería, dibujo, jardinería, crochet, escalada, caligrafía, grabado, serigrafía, bordado, costura… ¡lo que se te ocurra! Este es un regalo que puede ejercitar el cuerpo y la mente, que lleva a aprender cosas y a mantener despierta la creatividad. ¿Qué puede ser mejor?

5 ideas de regalos hechos en casa

Aquí también hay un mundo de posibilidades, y todo depende de cuáles sean tus habilidades. No vale que digas “no tengo habilidades”, porque TODOS tenemos… lo que pasa es que algunas se ejercitan más que otras, y hay muchas que se quedan para siempre inexploradas. Estos regalos funciona en doble vía: la otra persona recibe un regalo genial, lleno de cariño y de la magia que tiene lo hecho en casa, y tú ejercitas tu creatividad, sacudes el cerebro y desempolvas tus antiguas (o no tan antiguas) aficiones para sacarles nuevo provecho. Aquí van algunas ideas:

1. Cosas ricas para comer

Aunque no seas un as en la cocina, seguramente hay algo que sabes hacer bien o tienes una receta que es como tu hit personal. Y si no, esta es una excelente oportunidad para lanzarte al agua con alguna preparación fácil y sabrosa. Aquí lo ideal es encontrar algo que sea fácil de empacar y que pueda almacenarse por un tiempo; por ejemplo: mantequilla de maní hecha en casacompota de frutas, nutella vegana, granola casera, crocantes chocolatosos… puedes buscar recetas tan sencillas o complejas como quieras, en mi tablero de postres de Pinterest puedes encontrar un montón para elegir.

Galletas veganas de chocolate
¿Qué tal unas deliciosas galletas de doble chocolate?

2. Productos de aseo y cuidado personal más “verdes”

Si lo tuyo no es la cocina o simplemente quieres darle un empujoncito a alguien para que se anime a probar productos más amigables con la salud, los animales y el planeta, ésta es una muy buena oportunidad, y aquí hay algunas ideas: champú en barra, desodorante “el conejo feliz”, champú en seco, limpiador facial, infusión de hierbas para la bañera, aceites macerados de plantas, ambientador cítrico en spray. Hasta puedes ofrecer la opción de que los frascos sean retornables… ¿les gustó tu regalo? Pues entonces que te devuelvan el envase si quieren recibir un poquito más ;-)

3. Objetos útiles

¿Sabes coser, bordar o tejer? ¿Haces cerámica? ¿Te va bien trabajando con papel? Aprovecha tus habilidades para fabricar o intervenir regalos que no sólo sean bonitos sino también útiles. Bolsas de tela, delantales de cocina, gorritos o bufandas de crochet, cuadernos de notas. El mundo del DIY está en llamas y puedes encontrar tutoriales e ideas en todas partes (Pinterest es una fuente inagotable… ¡hasta peligrosa! jajaja).

4. Tarjetas que cuenten cosas

Pocas cosas me parecen menos atractivas que las típicas tarjetas de navidad comerciales… pero las tarjetas hechas en casa tienen mucho potencial. Puedes buscar fotos en las que estés con la persona a la que le quieres dar la tarjeta y así despertar bonitos recuerdos, o seleccionar fotos de un lugar que visitaron juntos o algo así. También puedes hacer un collage usando fotos o revistas viejas, o simplemente escribir algo que quieras decir en un papel bonito y usando tu mejor letra, o por último seleccionando alguna que tengas instalada en el computador. Lo importante es lo que vas a decir, ¿no?

5. Kits de lo que sea

Está bien, este es un poco trampa porque vas a conseguir cosas que ya están hechas, pero tú misma/o vas a hacer la selección y vas a encontrar una manera bonita (¡y sostenible!) de empacar las cosas. Kits de jardinería, bordado, cocina, caligrafía, grabado, dibujo, reparación de bicis… o —mi favorito— un kit de residuo cero: botella y taza reutilizable y portátil, bolsa de tela, frascos para comprar a granel y, para las chicas, una copa menstrual.

5 ideas de regalos bonitos, responsables y locales

Si las experiencias o los regalos hechos por ti misma/o no se adaptan, todavía hay muchas cosas por explorar dentro de todo lo que ofrecen los negocios locales. Hay algunas iniciativas que, además, apoyan con su trabajo el bienestar de poblaciones vulnerables o donan parte de sus ganancias a ONGs o a refugios de animales… vale la pena buscarlas, pues consigues regalos que alegran por doble vía.

1. Plantas

Pocas cosas le dan tanta vida a un lugar como una planta, son buena compañía ¡y además hacen oxígeno! Visita el vivero más cercano y regálate un rato de exploración jardinera mientras seleccionas las plantas que mejor se adapten a la persona a la que se las quieres regalar; para novatos, te recomiendo cáctus, suculentas o plantas de aire. También puedes regalar un juego de semillas para que el regalo tenga una dosis de experiencia. Aquí puedes ver algunas cosas que debes tener en cuenta al decidir cuáles plantas comprar.

2. Objetos útiles (aquí también valen)

Aprovecha la oferta de negocios locales para conseguir objetos bonitos de uso cotidiano, que realmente aporten algo a la persona que lo recibe. Cuadernos, agendasagarradores de ollas, piezas de cerámica, repisas de madera, cartucheras, materos, bolsos… sin importar dónde vives, seguramente puedes encontrar alguna tienda que venda productos de iniciativas locales, y ahí podrás encontrar opciones para todos los gustos y presupuestos. O date un paseo por internet, pues la mayoría de estas iniciativas saben aprovechar bien las bondades de las redes sociales. ¡Mucho mejor que irse a una tienda por departamentos!

3. Arte y artesanías

Y no me refiero a obras carísimas y famosas, sino a piezas únicas o de producción limitada hechas por creativos locales. Afiches, serigrafías, mapas, cerámicas, calendarios ilustrados, canastas, tejidos, prendas de vestir. Son piezas que pueden ser un poco más costosas, pero si consideras el trabajo y talento que hay detrás de cada una te das cuenta de que realmente son mucho más baratas de lo que parecen.

Artesanías en Chichicastenango (Guatemala).
Artesanías de Chichicastenango (Guatemala).

4. Cosas comestibles

Si no te da el tiempo ni las ganas de cocinar cosas en casa, puedes recurrir a preparaciones y productos sabrosos que se hagan en tu barrio o en tu ciudad. Mermeladas y conservas, panes artesanales, mezclas de especias… puedes incluso hacer un “kit comestible” haciendo una selección de productos ricos (¡y obvio veganos! ;-)) que sepas que esa persona pueda disfrutar.

5. Cosas de segunda mano

Puede que estos no sean locales en su fabricación, pero digamos que son como unos “extranjeros nacionalizados” pues ya tuvieron una vida útil y al adquirirlos ahorras el transporte y embalaje de productos y materiales nuevos (con su respectiva huella de carbono). Te puedes dar un paseo por algún mercado de las pulgas, librerías de segunda mano, tiendas de ropa vintage o almacenes de muebles recuperados, y te darás cuenta de la cantidad de tesoros que puedes encontrar, por lo general a precios muy asequibles.

3 ideas para empacar tus regalos

1. Usa empaques que tengan vida útil después del regalo

Cajas de madera, lata o cartón resistente que sirvan para guardar cosas, canastas bonitas que se conviertan en fruteros o que sirvan para almacenar hilos o lanas o materiales de trabajo, o para que duerman los gatitos.

2. Usa textiles que sean parte del regalo

Si tu regalo es un kit de pastelería, por ejemplo, puedes envolverlo con un delantal o con una tela que después funcione como paño de cocina. Si tu regalo es un libro usado, puedes envolverlo con una pañoleta usando la técnica del furoshiki. Si tu regalo es una selección de frutas o cosas comestibles, puedes envolverlas en una tela que sirva como mantel de picnic. Si es un kit de residuo cero, puede ir todo guardado en una bolsa reutilizable de tela.

3. No lo empaques

Y para el final, dejo esta idea absolutamente revolucionaria (jajajaja). ¿Quién dijo que los regalos tenían que estar empacados? Sí, no se puede negar que hay encanto en recibir algo y no saber todavía qué es… pero recibir regalos sin empacar también es bonito, y a fin de cuentas lo que importa es el regalo, no el papel, ni el listón, ni el “lujo” de la bolsa en la que está metido.


Muchas gracias a Laura, Beatriz, Laura, Andy, Sayra, Arantza y a todas las personas que me ayudaron con las ideas para esta guía extendida. Espero que la disfruten y la aprovechen :-)