¡Hola!


¡Hola!

Me llamo Mariana y me dedico a aprender, experimentar y compartir herramientas para cuidar el planeta que somos.

A través de mi trabajo quiero hacerle el camino más fácil a quienes comparten esta idea y —como yo— han decidido dejar de esperar a que las respuestas vengan solo de afuera, y quieren empezar a ser parte de la solución ♡

Estamos viviendo un momento complejo: emergencia climática, extinción masiva de especies, incendios y desaparición de ecosistemas. Vivimos también un momento de transformación en torno a justicia social, equidad de género, derechos de los animales y muchos otros temas que se interconectan, y que a veces pueden sentirse como un gran nudo imposible de entender y desenredar. Como si eso fuera poco, en muchos países estamos atravesando momentos de inestabilidad política y económica que hacen que sintamos que no tenemos tiempo ni energía para enterarnos de todo ni para comprometernos con todo., y por lo general terminamos sintiéndonos tan aplastadas por la realidad que quedamos en estados de parálisis que no solo no resuelven nada sino que empeoran el problema… y encima le quitan disfrute a nuestra vida.

Yo también he sentido eso. He pasado por crisis muy fuertes derivadas en buena medida por mi interés en estos temas, y por la sensación de impotencia y de agobio que surge cuando me doy cuenta de que yo sola no puedo “salvar el mundo”.

Uno de mis principales aprendizajes de estos años ha sido, precisamente, que no tenemos que hacer esto solas. Por eso parte esencial del enfoque actual de mi trabajo consiste en generar espacios de aprendizaje colectivo, conversación, acompañamiento y apoyo para otras personas que también quieren cuidar el planeta.

Estas diversas crisis —que en el fondo podríamos decir que son una misma crisis— han sido el resultado de diversos procesos colectivos, y las soluciones necesariamente también son diversas y colectivas. Eso quiere decir que nadie se tiene que echar el peso del mundo encima, y que la manera más eficiente de trabajar por estos cambios consiste en encontrar a otras personas con estos mismos intereses, para aprender juntas, acompañarnos y así compatir el peso —¡y el disfrute!— de este proceso de transformación.


 

Sobre este blog

En este blog recopilo mis experimentos y reflexiones sobre ecología, derechos de los animales, feminismo, consumo responsable, creatividad, educación, medio ambiente, salud mental, colaboración, activismo y cualquier tema que sienta que me ayuda a entender mejor mi relación con la Tierra y con todos los otros seres que la conforman. Podría decir que este blog es algo así como mi cuaderno de observación de la vida en la Tierra.

Animal de isla es un espacio en el que te invito a reconocer dos cosas básicas: somos animales y vivimos en una isla. Necesitamos aceptar que no estamos por encima de otros seres vivos, sino que somos una especie animal entre millones de otras, también con nuestras propias características fascinantes, y con la particular responsabilidad de cuidar el equilibrio de la vida en el planeta… pues hemos sido nosotros quienes lo hemos puesto en riesgo. Somos parte y dependemos de la trama de este planeta, nuestra isla llena de vida en medio del vacío del universo.

Todo lo que comparto aquí se nutre y es posible gracias a un grupo de personas que se han animado a aprender junto a mí, y que hacen posible mi trabajo a través de mi comunidad de Patreon

Cuando tenía más o menos 7 años empecé un club ecológico con el cual quería motivar a las personas que me rodeaban a interesarse también por este tema. Muchos años después decidí crear un blog en el que compartiría ideas sencillas que cualquier persona podría aplicar para reducir su huella ambiental. Ese blog se llamó “Cualquier cosita es cariño” porque —como lo dice esa expresión popular— estaba convencida de que incluso con gestos muy pequeños cualquier persona podía generar cambios importantes.

Sin embargo, en el proceso de aprender y difundir información sobre sostenibilidad, para mí empezó a ser aplastantemente evidente que esos cambios pequeños son insuficientes, y que si bien es mejor hacer un poco que hacer nada, solo un compromiso colectivo que le apunte a cambios estructurales, sistémicos y ambiciosos podrá sacarnos de la crisis ecológica en la que ya estamos metidos hasta el cuello. Y la única manera de llegar a hacer esos cambios estructurales, sistémicos y ambiciosos es a través del cuestionamiento (de lo que consideramos que es normal), de la observación (de lo que aprendemos de otras personas y procesos que pueden nutrir nuestra búsqueda), la experimentación y la colaboración.

Si te parece que es una afirmación muy radical… ¡me alegra! Radical significa “perteneciente o relativo a la raíz”, así que estando en el contexto que estamos, pocas cosas me parecen más apropiadas que volvernos radicales, ir a la raíz de los asuntos y tratar de entenderlos a fondo, para poder empezar a cambiarlos desde ahí, y no quedarnos solamente distraídas mirando la superficie.

 


 

Si algo de esto que has leído hasta ahora ha resonado contigo, te gusta la idea de pensar en la sostenibilidad como parte integral de tu vida, entonces te invito a que me dejes tu correo y te unas al Club de fans del planeta Tierra, donde recibirás más ideas y más herramientas para seguir explorando el cuidado del planeta que somos.

Todo el contenido es gratis, y si en algún momento decides que ya no lo quieres recibir más, puedes salir en cualquier momento con un solo click ;-)


 

Mi trabajo ha aparecido / ha sido mencionado en

Prensa Animal de isla

 


 

Si quieres saber más sobre otras facetas de mi trabajo puedes visitar

marianamatija.com